Historia pequeña...
Llegué un 3 de Octubre a Playa del Carmen, con la idea de que serían 3 semanas intensas de chamba acondicionando la primer tienda del grupo. Antes de eso, había tenido semanas de trabajo en la oficina haciendo diseños y cotizando la elaboración de los insumos para la apertura.
Y digo estaba, porque la realidad era que yo me encontraba sola en este paraíso, mientras la vida en la ciudad seguía avanzando, nada se había detenido por mí. Yo ya no era parte de la vida de los que se habían quedado y tampoco había un lugar para toda esa esfera aquí en la playa.
Estaba emocionada, pero aún me sentía ajena al proyecto, no voy a negar que mi felicidad radicaba en la vida gratis en la playa y encima de eso recibir el doble de mi sueldo por 3 semanas. Si no aceptaba era una completa imbécil.
Vivir a una calle de la playa y a dos del trabajo era la gloria, aun no me caía el veinte de todo lo que estaba pasando. La tienda estaba tomando forma, yo la vi nacer, yo armé muebles, yo pinté yo me partí la cabeza por acomodar cada cosa de la mejor manera posible. Empecé a sentirme parte de todo este sueño. Estaba todo maravilloso.
Y digo estaba, porque la realidad era que yo me encontraba sola en este paraíso, mientras la vida en la ciudad seguía avanzando, nada se había detenido por mí. Yo ya no era parte de la vida de los que se habían quedado y tampoco había un lugar para toda esa esfera aquí en la playa.
Total, que paso un mes y cachito y nomás yo no veía claro. No tenía boleto de vuelta y estaba en visperas de mi cumpleaños 26.
Yo estaba con la incertidumbre y mi gente tantito peor, así que vino la propuesta laboral, las responsabilidades acompañadas de la remuneración económica. Consulté con quién debía consultar tan importante decisión y acá estamos actualmente, hablando inglés al menos 5 veces al día, adoptando frases de otros hispanoparlantes que llegan a esta parte del Caribe.
Descubriendo que tengo una enorme capacidad para convencer a la gente, que por mucho que lo niegue resulta que genero mucha empatía con las personas y soy agradable. Si, aunque usted hater no lo crea... jajaja
Sigo diseñando, toda la imagen de la tienda es mía. Mi playa favorita hasta ahora es Xpu-Há y por coincidencias del destino el condo donde vivo tiene el mismo nombre...

Comentarios
Publicar un comentario